Te quiero
Cae presurosa la noche en los ojos de quien ama. Cada susurro es una promesa a la entrega y te quiero. Las pieles, tímidas, hablan el lenguaje de las almas vacías que se encuentran y se enredan para salvarse de los contratiempos, los sinrazones y las calmas que se han ido. Te dejo. Te dejo que me ames bajo el cristal azul que acapara el mundo, al que le debemos un animarse, algún reparo y un par de anhelos que desprenden de amores sin sombra, de silencios que todo lo curan. Se corresponden los latidos, pesan los párpados al sentir, poco importan los tiempos que corren en agujas y ¡ay, te quiero! Amor escueto. Sin vueltas, sin hastío. Amor compañero. Amor rebelde, revoltoso y desmedido. Cuerpos que todo proclaman, manos que todo lo buscan. Nace de tu espalda la poesía perdida que estremece al oído y que de la boca sale haciendo lumbre el olvido. Y poco importan los tiempos que corren en agujas y ¡ay, te quiero! Y nos adentramos al alba que atestigua nuestros sueños en charla, ...