Entender (y vivir)
Bastó entrar a la habitación de mi mamá esa mañana para entender un poco más de qué se trataba la vida. Arriba del viejo televisor "tubo", yacían unos papeles viejos, un pequeño almanaque del 2005 que nos habrán dado en alguna tienda en víspera de año nuevo y un portarretrato con una imagen mía de cuando tenía cuatro años. El portarretrato estaba un poco desarmado, pero lograba mantenerse en pie. Algo así como yo. Lo tomé entre mis manos e intenté acomodar su estructura. Quise reajustar el marco de madera, pero fue en vano. Seguía un tanto desarmado. Algo así como lo que yo había estado tratando de hacer conmigo misma: reacomodarme. Decidí dejarlo entre mis manos y lo acerqué a la ventana de la habitación para observarlo mejor con la luz del día. La imagen de mi versión a los cuatro años de edad encerrada en un objeto roto, me causó una sensación insólita. Entendí que después de todo, nos tenemos que querer así como estamos y somos, un poco desarma...