Insomnio de Abril

Un pedacito de cielo gris se cuela
en tus ojos y lo entiendo todo. Ese
dolor que en silencios abrazo se vuelve
un sol en hoja que con acuarelas se pinta.

Todo lo dejo porque todo lo quiero.
Lo que perfora el alma es alimento del
deseo de ser. Miro hacia abajo: tengo
el otoño a mis pies. Otra vez.

Todo lo que no cuadra y se reprocha
cae por el calendario para apurarnos
a llegar a no sé dónde. Escucho la voz
de mamá diciendo "un paso a la vez".

En tu risa me encuentro de a ratos
y caigo en cuenta de que la vida es
otra cosa, una cosa que nada tiene
que ver con esperar.

Y de la piel me florecen los versos
como heridas que uno se encuentra,
pero que tienen belleza. Y como todo
lo bello, lo aprendo a querer.

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